Negro-Amigo-Poeta...
En la cruz del sur, donde te sobrevivirá el tiempo, quiero recordarte.
Cuál mejor antesala para el caminante de la noche patagónica.
Aníbal Forcada, aquél negro de noches plenas de vino y frases
trasnochadas, intentos idílicos para mejorar la realidad, que aún hoy
sigue casi igual.
Pero, un día, te regresas a la tierra, esa grande caníbal de todos los tiempos, (hembra virgen en el sur) y te duermes en la noche sideral, plena de calafates violetas que regalan su tinta para escribir tu nombre con su sabor.
Algo se me pierde en este amanecer sin mácula, tal vez quedó prendido a la noche que pasó...
Alguien supo en las noches misteriosas cabalgar este viento
desbocado, recorrer el chenque milenario,
recordando al Tehuelche antepasado.
Como arcilla y mar que junta cielo,
o petróleo y gas que no es venteado.
En el vientre temeroso de esta hembra
tu poesía trasnochada se ha grabado.
Comodoro fluía por tus venas,
como sangre vital, lo derramabas
y en la honda república de trépanos,
tu folklore noctámbulo cantabas.
Transformada en líricas vocales
desde un surco sideral se desprendía,
labrador de la noche patagónica,
tu semblanza de esta tierra dolorida.
Y ya ves... Yo me vuelvo a mi canto solitario,
no pretendo ni reunirme ni olvidarte,
no se unen quiénes son la misma cosa,
ni se olvidan los que siempre fueron parte.
Alfredo Ismael Lama
Comodoro Rivadavia
Patagonia Argentina.
miércoles, 30 de junio de 2010
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Homenaje a un amigo que se fue.
ResponderEliminarAlfredo